Estrechando vínculos con mi Adolescente.
Agosto 27, 2009
En las pasadas entregas, abordamos algunas ideas muy generales sobre la etapa de la adolescencia, los cambios que se sufren en esta etapa y sobre algunas de las posibles complicaciones que pueden aparecer con la llegada de la adolescencia.
Hoy, quiero compartir con ustedes algunas estrategias que le pueden ayudar a acercarse a su adolescente o a mejorar la comunicación con él o ella.
Me he encontrado en muchas ocasiones con padres o madres que dicen que quieren tener una buena relación con ellos y ellas pero que simple y sencillamente no saben cómo. Algunos por ahí me dicen que quieren fomentar una relación de “mejores amigos” y otros solo me dicen que les resulta imposible acercarse o conversar.
Les cuento una historia de una escena que presencie hace unos meses.
Paula es una adolescente de tan solo 16 años. Es inquieta, extrovertida, impulsiva al hablar, demandante de atención y sobre todo muy inteligente. Sus padres han tenido problemas pues ella rivaliza mucho con su hermanito menor de seis años y en el colegio han reportado que tiene conductas inadecuadas (digamos que es bastante inmadura). La última consulta que hicieron fue porque del colegio les citaron para que se presentasen días después, pues al parecer Paula le pegó a otra estudiante de un año inferior. Esto indignó mucho a sus padres, quienes no se dejaron esperar y rápidamente pusieron consecuencias y me llamaron para que yo interviniera con Paula. Los padres me cuentan el evento, mientras Paula sentada, juega con su cabello como si fuera a encontrar un tesoro entre sus hebras. Los padres en su discurso ya fantaseaban sobre la reacción de los padres de la otra muchacha, las consecuencias en su nota de conducta y la gran pena de tener que enfrentar a la directora en una situación tan bochornosa. Yo tan solo les escuché; quizás igual que Paula….. Luego les pedí un tiempo a solas con ella.
La joven inquieta, impulsiva e inmadura no sé dónde quedó, De pronto Paula empezó a contarme muy ecuánimemente su relato: había estado siendo víctima de acoso por unas compañeras. Sufría de burlas, rechazos y bromas de mal gusto desde hacía varios años. Sus padres le habían recomendado que las ignorara y que se les pasaría. Sin embargo, los años pasaron y el acoso no pasó. Un día simple y sencillamente se cansó y decidió actuar. Para mala suerte, tenía al frente a testigos que por su puesto solo vieron cuando Paula tomó a la otra chica y la empujó hasta botarla. – ¡“Ya no soporté más, no me importa lo que me hagan, sé que ya no me van a molestar, no se van a atrever”!-
Desde luego, la violencia nunca va a ser la manera indicada para resolver los conflictos. Sin embargo, si lo vemos desde otro punto de vista, Paula había sido víctima de violencia psicológica y emocional durante mucho tiempo.
¿Qué pasó? Mi trabajo era hacer que estos padres se sensibilizaran por el sufrimiento no expreso de su hija y que se volvieran en sus mejores defensores. Claro, de alguna manera tenía que asumir la consecuencia de sus actos, sin embargo podían sentar un precedente sobre todo lo que había sufrido su hija. Los padres experimentaron primero un enorme sentimiento de culpa y dolor. La versión de Paula se conoció hasta después de hablar conmigo. Tras la llamada, ellos solo se limitaron a los “discursos” y al castigo.
Pongo este ejemplo porque en el toco uno de los pilares fundamentales para tener una buena relación con su adolescente: La comunicación.
Aunque usted no lo crea, ellos tratan de comunicarse. A veces lo hacen de forma fácil y abierta, pues en la casa se ha practicado una comunicación abierta. Sin embargo detrás de muchas conductas desafiantes hay un deseo enorme de comunicar algo.
Comunicarse implica escuchar, pero escuchar sin dar discursos y sin salir con soluciones “express” para todo. Practique solo la escucha.
Al sentirse escuchado(a), desarrollará la confianza, y esta es la base para que luego pueda aceptar sus recomendaciones. OJO con la palabra recomendaciones, No es lo mismo a decirle o exigirle qué debe hacer.
La mayoría de los adolescentes con los que trabajo tienen la misma queja de nosotros los adultos: hablamos mucho y por todo.
Simplifique su recomendación, no redunde en las ideas y espere a que sea él o ella que se acerquen a contarle cómo resulto esto o aquello.
Nunca tome las cosas en el primer momento. Deténgase a analizar las situaciones. Lo primero es dar un espacio para enterarse bien de la situación. No ponga castigos a la ligera ni de regaños. Espere, postergue.
Algunos padres se quejan y dicen que no pueden confiar en sus hijos(as) porque siempre mienten. Yo les pregunto: ¿porqué mentirán? Piense. ¿Cuál será la necesidad de su hijo(a) de darle una versión aunque no sea cierta?
Hay familias en particular en donde se practica la mentira casi como un hábito: “Decí que estabas enfermo, decíle que no le contesto la llamada porque estoy dormida o porque salí, decíle que no podés ir porque ya teníamos un compromiso…… mentiras, mentiras , mentiras….. ¿Por qué los hijos (as) mienten? Porque es algo normal en casa. Porque tengo papás muy estrictos que no toleran el error, porque tengo la necesidad de sostener una imagen o un estatus, porque quiero pertenecer a un grupo…..
Trate de fomentar espacios para compartir con sus adolescentes. Entérese de la música que les gusta, de cual es el grupo que esta de moda, de quienes son sus “mejores amogos(as)”. Averigue cuales lugares frecuenta y que programas de televisión ven. No con la idea de montar una academia de espionaje; si no con el fin de estar alerta.
Aunque a veces pareciera que repelen lo afectivo, busque maneras de expresarle su afecto. Déjele una notita en su almohada. Hágale una carta diciéndole cuán importante ha sido tenerle en su vida. Haga que se sienta único (a).
¿Límites?
Claro que ocupan límites. Pero límites como siempre digo, firmes pero afectivos. No sea cambiante de ánimo; si ya otorgó un permiso, no lo quite para usarlo como castigo. Los permisos para salidas deben verse como regalías por esfuerzos, por logros: hiciste muy bien tu trabajo, creo que tenés merecido…. Tus notas son excelentes, me parece que podrías…..
Los límites deben ser muy claros. No pueden ser cambiantes. Si hoy usted dice No y mañana por su conveniencia le dice Si a lo mismo que negó el día anterior, déjeme decirle que quien se pone la trampa es usted mismo.
La adolescencia es una época que debe vivirse, es una época de descubrimiento personal, por eso sus experiencias pasadas puede que no sean muy efectivas para el ahora de su adolescente. Se trata entonces de tratar de ser adolescentes durante la adolescencia, algo que requiere de una enorme valentía.
Esto no quiere decir que al ver a los lindos adolescentes viviendo su adolescencia los dejemos participar en actividades en donde se rompan ventanas y la propiedad ajena.
Los desafios del adolescente se deben enfrentar como parte de la función de la vida adulta, la clave esta en enfrentar ese desafio sin proponerse a curar algo que es básicamente sano. “La que se ve puesta a prueba frente a ese desafío que representa el adolescente es precisamente esa parte nuestra que nunca tuvo adolescencia. Ese pedazo de nuestro ser que hace que nos sintamos agraviados y molestos frente a quienes se permiten vivir esta fase, y es el que nos lleva a tratar de encontrarles una solución”
Espero que estos pocos consejos les puedan edificar en su relación con su adolescente.
Hasta Entonces!
LIcda. Tatiana Carrillo Gamboa.
Psicóloga y Psicopedagoga.
Cuando duerme.
Septiembre 9, 2008
Actúa como sí,
en vez de 16,
tuviera 12 años.
Esconde sus inseguridades
tras una fachada hosca y engreída.
Como otros de su edad y condición,
vive para los fines de semana y se esfuerza en ser mediocre,
entristeciendo a sus padres y tiñendo de gris sus cabellos.
Pero, si pudieras verlo cuando duerme,
veríais la verdad,
un rostro perfecto y pecoso, enmarcado por
un mechón rebelde.
Veríais al niño que en una ocasión obligó a su padre
a dejar de cortar el césped para rescatar a una flor.
Puede que lo oigáis gritar prepotentes amenazas a sus contrarios,
cuando juega al baloncesto.
Vomita estadísticas sobre equipos y jugadores,
con una mirada de sabelotodo en los ojos.
Los bíceps que él se ve en el espejo son dos veces mayores
que los que ve el resto del mundo.
Pero si pudierais verlo cuando duerme,
veríais al niño flacucho
al que siempre escogían el último en los equipos.
Veríais unos ojos que idolatraban
a los héroes del deporte, como su papá.
Veríais grandes aspiraciones
en un niño pequeño.
Ahora quizá lo conozcáis como un seguro y voluble
conquistador,
un Casanova adolescente, cuyo mayor talento es ligar.
De hecho, en cualquier momento podéis oírle exclamar:
“¡Qué tía tan buena!”.
Pero si pudierais verlo cuando duerme,
veríais al debilucho del barrio,
capaz de defender a sus hermanas hasta la muerte.
Veríais unas manitas sucias
que se alegraban de estar entre las de su madre.
Hoy justifica su comportamiento como el de
“un chico normal”.
Alega que es como los demás,
pero yo sé más que él.
Lo he visto como e realidad es,
cuando duerme.
Fuente:
Sopa de Pollo para el Alma de los Padres.
Para Adolescentes: ¿Cómo llevarte bien con tus padres? 3era Parte
Julio 14, 2008

A través de los dos artículos anteriores, hemos visto que tus padres no son perfectos, por lo que cometen errores tanto como tu y yo, esto no quiere decir que solucionará inmediatamente los problemas, pero quizás ayudará a comunicarte con ellos de una mejor manera. Ahora quisiera que entremos a una conclusión donde podamos mejorar principalmente la relación con tus padres.
Construyendo una Buena Relación con tus Padres.
Existen 5 quejas principales a las que se refiere Jim Burns en su libro ” Sobreviviendo a la Adolescencia “, de los adolescentes con respecto de sus padres:
1. Mis padres no me tienen confianza.
2. Mis padres no me quieren.
3. Mis padres no me escuchan.
4. Mis padres me critican.
5. Mis padres son hipócritas.
Estas quejas, en cierto grado, pueden ser todas verídicas. Ahora que has pasado de la niñez a la edad adulta, algunas de las cargas de mantener una buena relación con ellos pueden haber pasado a descansar sobre tus hombros. Aquí hay cuatro principios para ayudarte a llevarte mejor con tus padres:
Hónralos y obedécelos.
La Biblia habla claramente sobre esto en Éxodo 20:12, y es el único mandamiento con promesa, dice:
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da.
Si tomamos la decisión de honrar y obedecer a nuestros padres a conciencia, a la larga seremos mucho más felices. Está comprobado que las personas que son más felices y no tienen conflictos importantes con sus seres queridos, tienden a vivir más tiempo y más exitosamente.
Tú puedes preguntarte ¿ y qué pasa si mis padres están completamente equivocados? La respuesta es, en tanto no sea perjudical para Dios, sigue honrándolos. Obedéceles aunque estés en desacuerdo con ellos, porque es la forma con que vas a ganar su confianza. ¿ Significa que nunca debes estar en desacuerdo con ellos?. De ninguna manera. En las mejores familias hay disputas. Significa que tu debes elegir tus batallas sabiamente.
Muchos adolescentes desean que sus padres les den más libertad. Pues la forma correcta de ganarse la confianza de tus padres es dejar que tus actos abran el camino. Si deseas su confianza, evita andar a hurtadillas.
Lo mejor que tú puedes hacer cuando echas algo a perder, es asumir la responsabilidad de tus actos. Cuando estés en duda, sé honesto.
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Agradéceles.
Aunque tu no lo entiendas ahora, puede ser que tus padres piensen que han sacrificado su vida para darte una vida mejor. Y en algunos casos, probablemente tengan razón. Por lo tanto, no olvides expresarles tu gratitud. ¿ Cuándo fue la última vez que les agradeciste por todo el esfuerzo y dedicación de ellos en tu vida?
Es muy probable que tus padres no hayan aprendido a expresar verbalmente su amor por ti, por lo que lo hacen por medio de acciones, por ejemplo, tu mamá preparándote tu comida favorita, o tu papá no se pierda ninguna actividad deportiva tuya, por lo que no sepas lo que es que te abracen y te digan que te aman, esto no quiere decir, que tu no lo hagas. Aunque te sea difícil, no pierdas el tiempo en expresarles verbalmente y expresivamente tu amor y gratitud hacia ellos. No importa la edad que tengas, dale un abrazo y un beso, y si puedes o te atreves, dile te amo y gracias por todo lo que hacen por ti. No esperes una reacción inmediata, sino están acostumbrados a expresar sus emociones, pero poco a poco verás los cambios.
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Trata de ponerte en el lugar de tus padres.
Para que logres una familia feliz y una mejor imagen de ti mismo, debes tratar de comprender las luchas por las que tus padres están pasando. Tus padres luchan con muchos de los mismos temas que tú. Tu vida familiar mejorará cuando comprendas de dónde vienen ellos. A veces están agotados de sus trabajos y presiones. Ellos dicen las mismas cosas erróneas y actúan equivocadamente igual que a veces hacemos tú y yo. Puede ser que tus padres no te han expresado todo el amor que tú necesitas, pero probablemente ellos no recibieron tampoco de sus padres todo el amor que necesitan.
Cuando somos niños, creemos que nuestros padres son perfectos, creíamos que ellos no podían equivocarse. Cuando crecemos, comenzamos a notar algunas de sus debilidades, provocándonos reacciones de enojo y pena. Los héroes que habíamos puesto en un pedestal, se habían caído de él. La experiencia de quitarlos de la perfección ayuda a asumir tu responsabilidad de tu propia felicidad y no culpar a tus padres. Después de todo son tan humanos como tú.
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La comunicación es la clave.
Nunca puedes dejar de trabajar en el proceso de la comunicación, si dejas de trabajar en ello, tu relación se deteriorará rápidamente. Tus padres se encuentran asustados por el hecho de tener que hablar temas difíciles contigo. Además de que la buena comunicación se complica por el hecho de que tú y tus padres son de diferentes generaciones.
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No podemos hacer mucho por el pasado, pero definitivamente podemos hacer una diferencia en el futuro.
1. Inicia la Conversación: Comparte con ellos tus sentimientos, penas, gozos y sueños. Si no responden de la forma que tu desearías, más adelante diles tus sentimientos.
2. Pasa tiempo con tus padres: Mucho después de que tus amigos del colegio hayan pasado, aún tendrás a tus padres. Haz algo junto con tu mamá o tu papá en su mundo.
3. Haz una cita con tu papá o con tu mamá: Una de las mejores inversiones en tu comunicación con tus padres es pasar un tiempo juntos con cada uno.
4. Dios te dio a tus padres: Puede ser que para algunas personas este sea un concepto difícil de comprender. Ellos saben que sus padres no son perfectos. Ninguno, incluyendo a Dios, ha prometido jamás padres perfectos. Fuiste puesto en tu familia por una razón. Tus padres son un regalo especial de Dios para ti. Puede que no sean perfectos, pero tú tampoco eres un hijo (a) perfecto.
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No pelees con esto; acepta el hecho de que serán tus padres siempre y para siempre. Ya que ellos serán los únicos padres que tendrá por toda la eternidad, haz todo lo posible para mantener la relación creciente y positiva. Con tiempo y energía, un montón de trabajo y la ayuda de Dios, creo que tú estarás de acuerdo en que la relación con tus padres bien vale la pena.
Jim Burns.
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El libro de Jim Burns, Sobreviviendo a la Adolescencia, es un manual de autoayuda para el adolescente, trata temas de gran interés para su etapa de crecimiento como:
1. Aprendiendo a quererte a ti mismo.
2. Tomando buenas decisiones.
3. La autoestima y la presión de los compañeros.
4. Manejando tus emociones: ¿Soy normal?
5. Los amigos y la autoestima
6. El sexo.
7. Las citas.
8. Basura que entra / basura que sale: La influencia del rock, las películas y la televisión en la autoestima.
9. Tomando decisiones sabias respecto a las drogas y el alcohol.
10. El abuso sexual.
11. Otros…
Es un libro fácil de leer y ameno, pues Jim cuenta muchas historias que ayudan a asimilar más la información presentada. Así que joven habla con tus padres para pedir este libro de autoayuda, o Padres regalen este valioso libro a sus hijos, y leánlo ustedes mismo que les ayudará a comprender su mundo.
Bendiciones.
Andrea Carrillo de Contreras
Para Adolescentes: ¿Cómo llevarte bien con tus padres? 2da Parte
Julio 7, 2008
No hay manuales que enseñen cómo ser padres:
El trabajo de ser padre es uno para los cuales no hay manuales, ni universidad dónde ser enseñado para ser un padre perfecto.
Tus padres están aprendiendo diariamente cómo ser mejor, y como humanos que somos, tienen fallos y aciertos, esto también se debe a que aprendemos a ser padres por el método de ensayo y error, lástimosamente todos hemos sido ratoncitos de laboratorios, en términos graciosos.
Además de que debes considerar que tú eres diferente a cada uno de tus hermanos (as), y si no tuvieras hermanos, tampoco puedes creer que deben tratarte cómo a X amigo. Cada personalidad en los hijos es diferente, por lo cual, los padres llegamos a creer que un mismo método nos servirá para con todos nuestros hijos, hasta que nos llevamos golpes que nos dicen que cómo cada hijo es diferente, debemos buscar la manera de enseñarles según sus diferencias y capacidades, por lo que volvemos al método de ensayo y error.
Hay que escuchar a los padres contar las historias tan diferentes que tienen entre uno y otro hijo, aunque sea del mismo problema.
Tus padres sienten susto:
Recuerdo cuando quedé embarazada de Jonathan mi primer hijo, lo que más me daba susto, era pensar en su adolescencia, y aún lo tengo. Ahora estoy embarazada de nuevo, y el temor ha aumentado al doble.
Me asusta pensar en no tener las energías necesarias, ni la sabiduría para ayudarlos durante este período, y eso que mi adolescencia fue tranquila, más no así la de mis hermanos y amigos.
Los padres y las madres, se deben enfrentar a temas, tan difíciles de explicar, que muchas veces buscan un castigo o reprensión, simplemente por el hecho de no tocar estos temas, entre este se encuentra el de las relaciones sexuales. Son pocos los padres que tienen la libertad de acercarse a sus hijos y hablar libremente de este tema, empezando porque a los adolescentes no les gusta escuchar que sus padres tienen relaciones sexuales activas, y que consecuencia de esto son ellos.
Es más fácil prohibir la visita del novio (a), o de amigos (as) a la casa, que explicarte seriamente que durante este período eres más vulnerable a los besos, caricias, y abrazos, y que esto puede llevarte a una relación sexual temprana que puede desencadenar muchos consecuencias en tu vida: embarazos, SIDA, enfermedades… por esto mismo los padres son mucho más sobreprotectores en esta época.
Además, aunque te cueste creelo o no quieres aceptarlo, tus padres también fueron jóvenes, y saben a lo que te vas a enfrentar, ellos quieren que los errores que cometieron, tu no los cometas. Sería todo tan fácil si aceptarás sus consejos, pero nadie experimenta por cabeza ajena.
Tienen sus propias crisis:
Este es uno de los aspectos más importantes por considerar. En nuestro egocentrísmo, olvidamos que nuestros padres son humanos, y que tienen sus crisis y problemas. En esta época que estas viviendo, todo gira alrededor de tí, del colegio, universidad, amigos (as), novios (as), ropa de marca, automóviles, música, y tus papás?.
Te has puesto a pensar o has observado últimamente como están ellos?, los has visto más callados de lo normal, o más enojones, o muy sensibles, o gritones, pues si observas bien, y sales de tu círculo de egocentrísmo donde sólo tu importas, tus padres pasan por muchas crisis.
Una de las mayores crisis son la finanzas, pues son quienes están a la cabeza para que nada te falte. Algo que valore de mi mamá ya adulta, fue como luchó por nosotros económicamente. Mi adolescencia fue definida en gran parte por problemas financieros, y no creo recordar cómo se sentía mi mamá, nunca puse atención a su cara, estaba más preocupada en mi vida, y sólo sabía reclamar el por qué?, ¿por que no hay comida?, ¿por qué no puedo comprarlo?, ¿por qué no puedo ir?. Somos tan egoístas que en lugar de ser una ayuda o un consuelo, ponemos encima de ellos más carga de la que podríamos llevar.
Otras crisis que pueden experimentar los padres son, enfermedades como: cáncer, tumores, diabetes, hipertensión arterial, problemas del corazón… , soledad, frustración, desengaño, infidelidades, divorcio, padres o madres solteros, depresión, alcoholismo, amargura… Son incontables las cosas por las que pasan ellos, sólo que la mayoría del tiempo lo disimulan muy bien.
En una 3era parte hablaremos sobre como construir una buena relación con tus padres.
Bendiciones.
Andrea Carrillo de Contreras
www.andreacarrillo.com
Bibliografía:
Jim Burns: Sobreviviendo a la Adolescencia, 1999
Para Adolescentes: ¿Cómo llevarte bien con tus padres? 1Parte
Julio 6, 2008
Cuando era adolescente, definitivamente tenía una relación normal de sube y baja con mis padres. Mamá era una mujer muy agradable. Posee, incuestionablemente, más paciencia que cualquier otra persona que yo conozca. Crió a cuatro muchachos Burns, y a mi padre y aún así se mantuvo sana. En realidad, ella era bastante lista. Yo acostumbraba a meterla en problemas las veces que podía hacerlo y escapar. Uno de mis pasatiempos favoritos cuando estaba en sétimo grado era que, cada vez que un hombre adulto estaba afuera regando su césped y nosotros estábamos pasando en nuestro automóvil, yo bajaba la ventanilla, le silbaba y me agachaba. Por supuesto, esto causaba la impresión de que había sido mi mamá quien le había silbado. ¡Cómo se volvía loca!
Entonces, un día en sétimo grado, ella me curó la silbatina para siempre. Yo estaba apasionada y locamente “enamorado” de Chris Morris. Chris era la chica más popular en sétimo grado. Ella era treinta centímetros más alta que yo y, desgraciadamente, apenas sabía que yo existía. Mi madre y yo estábamos yendo hacia la tienda. Yo hice mi conocida rutina de silbar y agacharme. Esta vez mi mamá, con toda calma, hizo un giro en U en la mitad de la calle, condujo directamente hacia la entrada de la casa de Chris Morris y comenzó a tocar la bocina. Este fue uno de los momentos más vergonzosos de mi vida, cuando Chris y su mamá miraron por la ventana. Calmadamente mi madre me preguntó si alguna vez iba a volver a silbar y agacharme. ¡Le rogué que diese la vuelta y prometí que nunca más lo haría.
Mi papá era un personaje de verdad. Le encantaban las bromas pesadas y se emocionaba cuando yo soy el que las recibe. Aquí va una de sus mejores bromas pesadas. El primer día de clase yo no podía apartar mis ojos de Cathy Boyd. Ella estaba hermosa y su sonrisa radiante me quitó el aliento ( ¿soy un romántico o qué? ). A pesar de no conocerla, me prometí a mí mismo pedirle una cita. De hecho, recuerdo haberle dicho lo siguiente a dos de mis amigos que había conocido ese mismo día:
” ¿ ven a esa chica allí ? ” ( apunté a Cathy ).
” Sí, es bonita, ” me replicaron.
” Bueno, voy a pedirle una cita “.
Ellos la contemplaron en toda su hermosura y me miraron a mí y se rieron.
Para hacer la historia corta, Cathy y yo nos hicimos buenos amigos. No éramos novios ( fue su elección, no la mía ), pero yo creía que un día íbamos a serlo. les dije a mamá y papá que creía qe había encontrado a la chica con la cual me casaría. Mi papá me preguntó si ya había salido alguna vez con ella y le contesté: “No”. Él se rió.
De todas maneras, llegó el gran día en el cual iba a llevar a casa para presentársela a mis padres. Ahora, recuerden que no éramos novios. Según palabras de Cathy, éramos “sólo amigos” . Le pedí a mamá que hiciera una cena especial, pedí prestada la porcelana a mi tía Mariana y realmente creé una atmósfera memorable. Le pedí a mi padre que mostrase su mejor conducta, y le rogué que no empezara con sus bromas pesadas.
Cuando Cathy y yo llegamos para la cena, la mesa estaba servida. Honestamente, nuestro hogar nunca había lucido tan agradable. No sé si Cathy se dio cuenta, pero mi mamá y mi papá estaban un poco nerviosos. Ambos estuvieron casi demasiado atentos a Cathy.
Nos sentamos a cenar. Mi papá estaba a mi izquierda, Cathy a mi derecha y mamá frente a mí. Mamá me pidió que orase. Cerré mis ojos y oré. Este era un gran momento en mi vida, tener a Cathy sentada a nuestra mesa familiar. Luego de completar mi oración tomé un profundo trago de mi vaso de leche delante de mi plato.
Sin embargo, muy rápidamente después de haber puesto la leche en mi boca, mi garganta me informó que aquello no era leche normal sino leche de manteca. Yo odio la leche de manteca. Mientras habíamos estado orando, mi padre había cambiado su leche de manteca por mi leche normal. Miré por el costado del ojo y pude ver que se reía, mientras mamá y Cathy estaban ajenas a mi problema. Con mi mente a todo vapor, pensé en levantarme de la mesa y correr al baño. Pero la única elección que tenía era ser valiente y tragarlo. Traté. La leche de manteca buscó su camino a través de mi garganta hasta mi estómago. Mi estómago lisa y llanamente no quiso aceptarla. Mi estómago y esófago tuvieron una corta disputa ¡y la siguiente cosa de la que tuve conciencia fue que escupí toda la leche encima del mantel, comida y platos de todos ! Mi papá se rió, y mi mamá se enfureció con mi papá. Cathy dijo: ” qué grosero ” y yo desee arrastrarme hasta una cueva y morir. Es decir, morir luego de estrangular a mi padre. A pesar de esta experiencia, Cathy se casó conmigo de todas maneras ¡ y nunca sirvió leche de manteca en casa !
Jim Burns
Sobreviviendo a la Adolescencia.
Todos tenemos historias que recordar y contar de nuestros padres, durante la adolescencia. Y muchas veces nos es muy difícil entenderlos. Pero, a pesar de, necesitas saber que tus padres no son perfectos, que están aprendiendo a ser padres, durante el transcurso de tu vida.
Es por este mismo motivo que nos enfocaremos a entender primero a nuestros padres, para poder llegar a lograr una buena relación con ellos.
Más que avergonzarnos de papá y mamá, agradecer a Dios por sus vidas, y por lo que hacen por nosotros. Así que nos veremos en una segunda entrega.
Bendiciones.
Andrea Carrillo de Contreras.
Te recomiendo el libro de Jim Burns, Sobreviviendo a la Adolescencia, del Editorial UNILIT. Es un libro especial para ti joven, durante tu época de adolescencia.
Viviendo con adolescentes a través de nuestra adolescencia.
Agosto 4, 2007
Todos recordamos historias de nuestra adolescencia de vez en cuando, trate de recordar una en este momento, pero una que haya causado conflicto en la familia, todos recordamos 1 por lo menos, que nos dejó marcados.
Alguna travesura, una escapada, un castigo, una humillación, ….. Todos tenemos historias guardadas de nuestra adolescencia, algunas que son recuerdos divertidos, pero para otros fueron años terribles.
Es muy probable que después de haber recordado, aún hoy en día sienta la angustia que le genero en aquel momento, se le revuelva hasta el estómago. Hoy en día siendo una persona más madura, pensará cómo hice esto?, y reflexionará, pero volviendo a su adolescencia, es muy seguro que haya sido un momento horroroso.
Para poder entender y comprender a su adolescente es muy importante recordar su propia adolescencia, entre más recuerde, más estará conectado con esta época de su hijo (a).
Para su adolescente es muy importante que usted se identifique con él, que aunque no lo entienda lo respete y lo escuche, que usted se identifique con lo que le esta sucediendo en esta etapa.
Como adultos jamás entenderemos por qué se comporta su hijo adolescente así, pero al ponernos en sus zapatos, por medio de nuestros recuerdos, podemos por lo menos imaginar la etapa que están abordando.
¿Cómo hubiese sido nuestra propia adolescencia, si nuestros padres nos hubieran comprendido y guiado de una mejor manera?, muy posible nuestras decisiones hubiesen sido menos dolorosas y hubieran dejado menos de marcas.
Ahora no sólo estaremos ayudándolos a ellos, sino que estaremos ayudando a que nuestra familia no pasé por un cataclismo adolescente, dejándonos a todos afectados.
Para los adolescentes es muy importante saber que sus papás, también pasaron por crisis de adolescencia y es bueno contar una que otra anécdota inteligentemente. Recuerde que los adolescentes se mueven por conveniencia a su propio interés, así que tenga cuidado si alguna anécdota suya la puede utilizar en su contra más que en beneficio, por lo que no es recomendable, contar todas sus grandes historias, si desea hacerlo, busque a alguien igual de maduro que usted que puedan reírse recordando.
El motivo principal de recordar su adolescencia es para que así pueda conectarse con su hijo (a). Para que pueda comprender qué esta pasando en ellos, y cómo se sienten. Recuerde también cómo era su relación con sus padres, si benefició o por el contrario provocaron crisis más grandes.
Trate de conocer a su adolescente, sin buscar cambia su forma de hacer, si ellos descubren que sus motivos de acercamiento son para controlarlo o hacerlo cambiar, olvídese de que tendrá confianza en usted.
Escúchelo, deje que se exprese y le cuente de sus experiencias o problemas, evite dar sermones y decirle que esto esta malo o que haga esto…. Las personas en general aprenden más de las experiencias propias que de el conocimiento externo, por lo que deben equivocarse para aprender.
Si escuchamos estamos generando que el adolescente:
- Expresa lo que le esta atormentando o preocupando.
- Se escuche a sí mismo, y analice sus propios problemas generando soluciones a corto plazo.
- Pida ayuda y ahí si puede ayudarle a que tomé sus propias decisiones pero sabias e inteligentes.
- Genera un vínculo con los padres que al mismo tiempo abre puertas a que haya confianza.
- Sabremos que esta pasando en ellos y cómo ayudarlos de manera sigilosa o se pudiera decir hasta subliminal.
Ahora, no vaya a obligar a su hijo a que le hable y le diga lo que le pasa, sino exprésele que está ahí para escucharlo, que quiere saber de él y de lo que pasa, pero a su tiempo. En fin que cuente con usted cuando lo necesite y cuando no también.
Exprésele su amor, y explíquele que para usted también es nuevo tener un hijo adolescente, que ocupan los dos aprender.
Evite hablar mucho, busque actividades como salir a comer un helado, ir al cine, jugar a la pelota, jugar un juego de video. Busque un espacio en el que puedan comunicarse abiertamente. Al principio será poca la comunicación pero mientras se sienta más cómodo incrementará.
Y lo más importante de todo, oré todos los días por su hijo(a) adolescente, pídale a Dios aumente sus capacidades para comprenderlo y aceptarlo, quién mejor que Dios que es un padre amoroso, que nos entiende y ama a pesar de. Entréguele la vida de su hijo(a) a él, y que el guíe sus pasos.
Esto es lo mejor que puede hacer por su hijo(a), dejar que Dios lleve el control de su familia.
Con Cariño.
Andrea Carrillo de Contreraswww.andreacarrilo.comandrea@renuevodeplenitud.com
Auxilio tengo un hijo adolescente!
Junio 29, 2007
Se identifica con esta frase?, Ha llegado a buscar ayuda por la situación con su hijo (a) adolescente? Pues permítame decirle que no es la única persona que ha pensado en esto. La mayoría de los padres con hijos adolescentes, están igual de preocupados que usted, y con mucha razón, por el hecho de no saber qué es lo que pasa con sus hijos, y qué es lo que ha sucedido con los que hasta hace poco eran unos niños tiernos y predecibles?.
Ahora lo que más debe interesarnos, es que quienes están aún más preocupados son sus propios hijos adolescentes. Sabía usted esto? Si usted siente preocupación, imagínese la que están sintiendo ellos, incluso la ansiedad que les causa esta etapa tan decisiva en sus vidas.
Tal vez no recuerda bien su etapa de adolescencia, pero sería bueno que le pregunte a sus padres, qué recuerdan de los cambios que vivieron con usted?
Ahora, quisiera poder ayudarle a que entienda un poco lo que esta sucediendo con su hijo (a) adolescente:
Un cambio que empiez.
?Su hijo (a) a partir de los 11 años aproximádamente, incluso antes, empieza a cambiar. Cambia no sólo en su manera de comportarse, sino tambien en su físico?.
Antes de llegar a esta edad, recordará que eran NIÑOS felices, para los cuales su preocupación principal era jugar, comer, dormir y estudiar cuando se le obligaba en muchos casos. En esta etapa se encontraban aún en la escuela, en un medio que ya no les era tan emocionante como en 1 Grado, pero si un medio donde eran los más grandes, (6 grado) y con más experiencias. En esa época, casi todo era predecible para ellos, se sentían tan seguros que nada les preocupaba, hasta que la mayoría empieza a sufrir cambios físicos que los desconciertan, y que a la vez no saben como decirles a sus padres que les esta pasando.
Estos cambios a veces empiezan en algunos niños a muy temprana edad, donde ninguno de sus compañeros o amigos los han experimentado, lo cual les llena de vergüenza y hace que se comporten extrañamente incluso hacia sus compañeros, sobretodo en el caso de las mujeres que desarrollan a edad temprana. Trate de observar a las niñas, que han empezado a cambiar en su físico, con la relación de sus compañeros cómo se burlan de éstas, sin saber que ellos mismo pasaran en un momento dado por esta etapa.
Recuerdo la primera vez que fui maestra de 5 y 6 grado, como las niñas tratan de ocultar sus cambios con sweters largos y anchos, aunque esten muriendo del calor, y como sus compañeros (as) son tan crueles, para burlarse de ellas, por su tamaño, por su ropa, e incluso por que tienen busto.
Ahora todos pasarán por esa etapa, algunos más rápidos , pero otros más lento que todos los demás, y para éstos también es un gran problema, pues cuando ya todos sus compañeros han desarrollado o por lo menos han iniciado la etapa del desarrollo, estos OTROS, siguen siendo niños, lo cual también les causa ansiedad y hasta depresión.
Esto es uno de los primeros problemas que pasan sus hijos al iniciarse esta etapa de cambios.
2.-Y siguen los cambios…
Ahora sus hijos se enfrentan a un nuevo mundo: el Colegio o Secundaria?.
En un principio dijimos que estando en la escuela se sienten seguros, por ser los más grandes, y llegan a cumplir todas sus expectativas hasta el día de su graduación, donde se convierten en las ESTRELLAS, pero por pasar este gran evento caen en un gran hueco.
He escuchado historias de cantantes famosos, donde cuentan que después de un gran espectáculo, donde son el número 1, al terminar el evento, y volver a su vida normal, sienten que caen de una nube en caída libre, y entran en soledad y depresión por unos días.
Pues esto mismo les sucede a los adolescentes, están en las nubes al llegar al máximo de la escuela, pero cuando ingresan a la secundaria, y se dan cuenta que ya NO son las estrellas, que más bien son los ?bebés?, esto es un golpe muy grande para ellos, es empezar de cero, y es la primera vez de muchas veces que les tocará vivirlo, sin agregar que ya su ?situación? por sus cambios físicos los tienen preocupados.
Ahora empezarán una vida totalmente distinta a la que estaban acostumbrados, ya no tendrán una maestra que los conocía tan bien y a la cual sólo tenían que rendir cuentas, ahora tendrán más de 13 profesores en algunos casos, sus horarios de estudio son más largos, y los simples conocimientos que tenían se verán invadidos por problemas de algoritmos, geometría, química, física y demás…. agregando que tendrán más tareas, más trabajos…
Podría seguir escribiendo muchísimas más cosas que les suceden en esta etapa, que han empezado a descubrir y que muchas veces les llenará de satisfacción y muchas otras de sufrimiento.
Usted mismo podría participar, con todas las experiencias que ha tenido con su hijo (a), o a la de menos podrá recordar las mismas experiencias suyas durante su adolescencia. En particular recuerdo una que cambio mi vida, en la que además de estar atravesando las etapas arriba expuestas, me tuve que enfrentar a la muerte repentina de mi padre a los 14 años. Cree que es esto fácil para una adolescente?, verdad que no, y no sólo es difícil la muerte de un ser tan especial, sino que la vida inmediatamente cambia, tanto afectiva como económicamente.
Cuantos adolescentes no pasan por eso hoy en día y sabe cual es la diferencia para que puedan culminar con golpes y raspaduras pero también con éxito esta etapa tan difícil, unos padres que sepan estar ahí, para ir de su mano, que les brinden su hombro para llorar por un primer amor perdido, o solamente que esten ahi cuando ellos mismos no saben que tienen.
Ahora, todavía dirás: AUXILIO tengo un hijo adolescente!, o más bien escucharás un clamor de un hijo que pide AUXILIO, porque no sabe que pasa, porque su cuerpo ha empezado a cambiar sin solicitarlo, porque todo cae de sus manos que al crecer se han puesto un poco torpes, o porque sus compañeros se burlan por el tamaño de su busto, o porque es muy bajo, o porque cuando habla su voz se quiebra y se le va, o porque se enfrenta a un mundo donde el que sobrevive es el más fuerte, si se puede explicar así el colegio, y aparte puede estar pasando un divorcio de sus padres, la muerte de un ser querido, el cambio de residencia a una ciudad lejana o a otro país, o que más?, usted también puede agregar más de estas preguntas si las hace pensando en su hijo (a).
Es hora de que velemos por nuestros hijos adolescentes, de que seamos sus amigos que los escuchemos y aconsejemos, es hora de darles confianza para que puedan acercarse a nosotros y decirnos lo que pueden estar pasando, sintiendo o viviendo.
Estamos a tiempo, no esperemos a que sucedan las desgracias que hemos escuchado y visto en las noticias o las de otras personas, somos nosotros los que tenemos la mayor respuesta a las necesidades de ellos, y para las que no tenemos, busquémoslas juntos.
Señor, gracias por la vida de mi hijo (a), y gracias por dejarme vivir junto a él esta etapa tan importante, sabemos que no tenemos soluciones para todo lo que esta pasando ni para lo que vendrá, pero tú si las tienes, por eso te pedimos tu dirección para que mi hijo(a), pueda crecer en sabiduría, estatura y gracia para tí y para los que le rodean. Enséñanos a ser el padre que tú eres y enséñanos a amarlos, como tú nos amas. Los ponemos en tus manos y quedamos en tus manos también para que tú nos guies en todo.
Gracias Señor.
Amén.
Andrea Carrillo de Contreras.
andrea@renuevodeplenitud.com




