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Alguien dijo

Julio 14, 2008

Alguien dijo que un niño se lleva en el vientre durante nueve meses.
Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.

Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz.
Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.

Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto.
Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años. Read more

Para Adolescentes: ¿Cómo llevarte bien con tus padres? 3era Parte

Julio 14, 2008


A través de los dos artículos anteriores, hemos visto que tus padres no son perfectos, por lo que cometen errores tanto como tu y yo, esto no quiere decir que solucionará inmediatamente los problemas, pero quizás ayudará a comunicarte con ellos de una mejor manera. Ahora quisiera que entremos a una conclusión donde podamos mejorar principalmente la relación con tus padres.

Construyendo una Buena Relación con tus Padres.

Existen 5 quejas principales a las que se refiere Jim Burns en su libro ” Sobreviviendo a la Adolescencia “, de los adolescentes con respecto de sus padres:

1. Mis padres no me tienen confianza.
2. Mis padres no me quieren.
3. Mis padres no me escuchan.
4. Mis padres me critican.
5. Mis padres son hipócritas.

Estas quejas, en cierto grado, pueden ser todas verídicas. Ahora que has pasado de la niñez a la edad adulta, algunas de las cargas de mantener una buena relación con ellos pueden haber pasado a descansar sobre tus hombros. Aquí hay cuatro principios para ayudarte a llevarte mejor con tus padres:

Hónralos y obedécelos.

La Biblia habla claramente sobre esto en Éxodo 20:12, y es el único mandamiento con promesa, dice:

Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da.

Si tomamos la decisión de honrar y obedecer a nuestros padres a conciencia, a la larga seremos mucho más felices. Está comprobado que las personas que son más felices y no tienen conflictos importantes con sus seres queridos, tienden a vivir más tiempo y más exitosamente.

Tú puedes preguntarte ¿ y qué pasa si mis padres están completamente equivocados? La respuesta es, en tanto no sea perjudical para Dios, sigue honrándolos. Obedéceles aunque estés en desacuerdo con ellos, porque es la forma con que vas a ganar su confianza. ¿ Significa que nunca debes estar en desacuerdo con ellos?. De ninguna manera. En las mejores familias hay disputas. Significa que tu debes elegir tus batallas sabiamente.

Muchos adolescentes desean que sus padres les den más libertad. Pues la forma correcta de ganarse la confianza de tus padres es dejar que tus actos abran el camino. Si deseas su confianza, evita andar a hurtadillas.

Lo mejor que tú puedes hacer cuando echas algo a perder, es asumir la responsabilidad de tus actos. Cuando estés en duda, sé honesto.

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Agradéceles.

Aunque tu no lo entiendas ahora, puede ser que tus padres piensen que han sacrificado su vida para darte una vida mejor. Y en algunos casos, probablemente tengan razón. Por lo tanto, no olvides expresarles tu gratitud. ¿ Cuándo fue la última vez que les agradeciste por todo el esfuerzo y dedicación de ellos en tu vida?

Es muy probable que tus padres no hayan aprendido a expresar verbalmente su amor por ti, por lo que lo hacen por medio de acciones, por ejemplo, tu mamá preparándote tu comida favorita, o tu papá no se pierda ninguna actividad deportiva tuya, por lo que no sepas lo que es que te abracen y te digan que te aman, esto no quiere decir, que tu no lo hagas. Aunque te sea difícil, no pierdas el tiempo en expresarles verbalmente y expresivamente tu amor y gratitud hacia ellos. No importa la edad que tengas, dale un abrazo y un beso, y si puedes o te atreves, dile te amo y gracias por todo lo que hacen por ti. No esperes una reacción inmediata, sino están acostumbrados a expresar sus emociones, pero poco a poco verás los cambios.

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Trata de ponerte en el lugar de tus padres.

Para que logres una familia feliz y una mejor imagen de ti mismo, debes tratar de comprender las luchas por las que tus padres están pasando. Tus padres luchan con muchos de los mismos temas que tú. Tu vida familiar mejorará cuando comprendas de dónde vienen ellos. A veces están agotados de sus trabajos y presiones. Ellos dicen las mismas cosas erróneas y actúan equivocadamente igual que a veces hacemos tú y yo. Puede ser que tus padres no te han expresado todo el amor que tú necesitas, pero probablemente ellos no recibieron tampoco de sus padres todo el amor que necesitan.

Cuando somos niños, creemos que nuestros padres son perfectos, creíamos que ellos no podían equivocarse. Cuando crecemos, comenzamos a notar algunas de sus debilidades, provocándonos reacciones de enojo y pena. Los héroes que habíamos puesto en un pedestal, se habían caído de él. La experiencia de quitarlos de la perfección ayuda a asumir tu responsabilidad de tu propia felicidad y no culpar a tus padres. Después de todo son tan humanos como tú.

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La comunicación es la clave.

Nunca puedes dejar de trabajar en el proceso de la comunicación, si dejas de trabajar en ello, tu relación se deteriorará rápidamente. Tus padres se encuentran asustados por el hecho de tener que hablar temas difíciles contigo. Además de que la buena comunicación se complica por el hecho de que tú y tus padres son de diferentes generaciones.

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No podemos hacer mucho por el pasado, pero definitivamente podemos hacer una diferencia en el futuro.

1. Inicia la Conversación: Comparte con ellos tus sentimientos, penas, gozos y sueños. Si no responden de la forma que tu desearías, más adelante diles tus sentimientos.

2. Pasa tiempo con tus padres: Mucho después de que tus amigos del colegio hayan pasado, aún tendrás a tus padres. Haz algo junto con tu mamá o tu papá en su mundo.

3. Haz una cita con tu papá o con tu mamá: Una de las mejores inversiones en tu comunicación con tus padres es pasar un tiempo juntos con cada uno.

4. Dios te dio a tus padres: Puede ser que para algunas personas este sea un concepto difícil de comprender. Ellos saben que sus padres no son perfectos. Ninguno, incluyendo a Dios, ha prometido jamás padres perfectos. Fuiste puesto en tu familia por una razón. Tus padres son un regalo especial de Dios para ti. Puede que no sean perfectos, pero tú tampoco eres un hijo (a) perfecto.

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No pelees con esto; acepta el hecho de que serán tus padres siempre y para siempre. Ya que ellos serán los únicos padres que tendrá por toda la eternidad, haz todo lo posible para mantener la relación creciente y positiva. Con tiempo y energía, un montón de trabajo y la ayuda de Dios, creo que tú estarás de acuerdo en que la relación con tus padres bien vale la pena.

Jim Burns.

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El libro de Jim Burns, Sobreviviendo a la Adolescencia, es un manual de autoayuda para el adolescente, trata temas de gran interés para su etapa de crecimiento como:

1. Aprendiendo a quererte a ti mismo.
2. Tomando buenas decisiones.
3. La autoestima y la presión de los compañeros.
4. Manejando tus emociones: ¿Soy normal?
5. Los amigos y la autoestima
6. El sexo.
7. Las citas.
8. Basura que entra / basura que sale: La influencia del rock, las películas y la televisión en la autoestima.
9. Tomando decisiones sabias respecto a las drogas y el alcohol.
10. El abuso sexual.
11. Otros…

Es un libro fácil de leer y ameno, pues Jim cuenta muchas historias que ayudan a asimilar más la información presentada. Así que joven habla con tus padres para pedir este libro de autoayuda, o Padres regalen este valioso libro a sus hijos, y leánlo ustedes mismo que les ayudará a comprender su mundo.

Bendiciones.

Andrea Carrillo de Contreras

¿ Por qué debo hablar de sexo con mis hijos (as) ?

Julio 7, 2008

El mundo en el que vivimos hoy en día esta saturado de sexualidad por doquier, y es que aunque a muchos no nos agrade… el sexo vende. Por eso mucha de la publicidad que vemos en la televisión, en periódicos, revistas, vallas y otros; toman como ilustración cuerpos esbeltos solos o en pareja, besos apasionados, caricias, miradas insinuantes… Socialmente se ha “cosificado” el cuerpo de la mujer. Se vende por doquier la imagen de mujeres que tras el “disfraz” del modelaje se exhiben en bailes y movimientos insinuantes. El cuerpo de la mujer se ha transformado en una forma de comerciar productos y hasta programas de televisión.

Nuestros niños y niñas están  siendo sobreexpuestos y bombardeados con temas e imágenes cargados de sexualidad y sensualidad, por esto es que desde  muy tempranas edades comienzan a sentir curiosidad por temas de tipo sexual.

Hace pocos días estaba en mi casa viendo las noticias del medio día. En esta edición presentaron  una noticia  sobre los derechos de personas homosexuales y para ilustrar la nota, pusieron imágenes de parejas homosexuales mientras se besan y se acarician, algunas con poca o nada de ropa; se veían torsos, espaldas donde inician y casi donde terminan…. En ese momento pensé: ¿cuántos niños y niñas estarán a esta hora almorzando en sus casas,  porque vienen o van para la escuela y están viendo esta noticia? Pensaba incluso en la respuesta que un padre/madre pudiera darle a su hijo(a)  si le preguntase porqué dos hombres se besan…

Preguntas referidas a sexo oral, anal, perversiones, fetichismo y más,  pueden andar  rodando por la cabeza de muchos preadolescentes y adolescentes. Conductas más sexualizadas de lo normal, excesos de autoestimulación son también señales de que hay urgencia de abordar el tema

Es inevitable, sus hijos(as) en algún momento tendrán alguna pregunta o duda con respecto al sexo y usted es la primera  persona a la que deberían acudir. Muchos lo hacen. Sin embargo, la calidad de la respuesta verbal y no verbal que demos, es lo que  va a abrir o a cerrar la puerta a una próxima pregunta.

Bien dice el libro de Eclesiastés al señalar que “todo tiene su tiempo”. Esto mismo lo han formulado en numerosas teorías, hombres y mujeres que han estudiado el desarrollo psicosexual del niño y la niña y que inclusive señalan la existencia de  diversas etapas en el desarrollo (Piaget, Freud; M. Klein y otros). Sin embargo, el mundo globalizado nos lleva en ocasiones a brincarnos estas etapas, porque tenemos que retomar preguntas que nuestros niños al día de hoy hacen.

Hace algún tiempo tuve la oportunidad de conocer el caso de una  niña que es referida por  la maestra pues la  había observado en varias ocasiones estimulando sus genitales. Estos temas es importante explorarlos a fondo pues en ocasiones están acompañados del temor o la sospecha de algún tipo de abuso sexual. Cuando la maestra comunica la conducta a sus padres, estos no responden asombrados pues  en casa también la habían visto estimulándose. Refieren también que pese a que solo tiene cinco años, el juego tiene una temática de  adultos: hay relaciones de novios, esposos, besos, traiciones e inclusive de “amantes” con los que engaña a los esposos. En este caso, después de varias sesiones, se devela que la niña en las noches se acostaba a dormir con una tía que día a día seguía la trama de una famosa novela que pasaban a las ocho de la noche. La novela,  todos los días presentaba algunas escenas de tipo sexual que despertaron sensaciones en el cuerpo de la niña. Fue necesario entonces empezar a  establecer mayores controles y trabajar con la niña lo que hasta el momento había visto.

Muchos padres y madres se asustan cuando sus hijos preguntan de sexo. Esta temática ha sido abordada por padres y madres con estilos muy propios. Algunos evaden el tema por muchos años, otros lo abordan de forma exhaustiva (cuando de pronto no es tan necesario), otros de forma escasa pues omiten información importante que los hijos requieren porque ellos (padres) se sienten incómodos,  algunos recurren a tecnicismos  confusos;  e inclusive, no faltan aquellos que saquen a relucir la historia trillada de  la cigüeña  o la semillita.  Recuerdo una vez que trabajé este tema con un grupo de niños de  cuarto grado. Antes de iniciar la clase, una niña muy elocuente se levantó, con voz fuerte y firme se dirigió a mi  diciéndome: nosotros lo que queremos saber es cómo se hacen los bebés, no nos salga con el cuento de la semillita ni de la cigüeña, díganos cómo es que llega el bebé ahí, que hace el papá para que la mamá tenga a su bebé en la panza…. Todos sus compañeros la coreaban y acompañaban con aplausos y risas de ansiedad.
Si usted se identifica con alguno de los modelos anteriores, le invito a tomar nota de las siguientes recomendaciones:

  • En primer lugar,  vigile los programas de televisión que ven sus hijos. Adecue los programas dependiendo de la edad.  Cuando le sea posible, siéntese junto a ellos para ver y analizar el contenido de sus programas favoritos. Hay programas para niños y preadolescentes en los que a cortas edades de promueven antivalores disfrazados de modas, canciones y pseudoheroes que viven relaciones sentimentales que no corresponden a la edad de sus espectadores.

Evite caer en la  creencia errónea  de quienes  profesan  que los niños/as tienen que aprender a diferenciar el bien y el mal. Nuestros  pequeños requieren  de acompañamiento en este tipo de aprendizajes, son los valores morales y espirituales que se practican en el hogar y la sana comunicación con papá y mamá, los que hacen que a la larga puedan establecer esta diferencia, pero mientras los desarrollan somos nosotros los responsables de velar por ellos y ellas.

  • En segundo lugar, ponga mucha atención a los que sus hijos/as preguntan.  Desarrolle la habilidad de escucha. Atienda  las dudas de sus hijos/as en un tiempo prudencial. Hay temas que despiertan más curiosidad, si usted no aborda el tema con prontitud, probablemente acudan a otro. En la escuela/colegio va a encontrar  posibles y variadas respuestas que quizás no estén tan cercanas a la realidad.

Recuerdo que cuando trabajaba de maestra, recibí a una madre muy escandalizada que me contaba como su hija de primer grado le había llegado  a  contar que uno de sus amiguitos había hecho el amor.  La madre horrorizada le pregunta a la niña - ¿y usted qué  dijo? , la niña responde – no sé qué es hacer el amor. La madre entonces angustiada, llama a la mamá de una de sus amiguitas más cercanas y le pregunta si su niña llegó hablando de algo relacionado con  hacer el amor…. Para cortar la historia; resulta que al día siguiente recibí a dos mamás, un papá y una nota de otros papás; todos me solicitaban acción inmediata.  Cuando hablé con el niñito me doy cuenta que para él,  hacer el amor era dar un beso, no tenía nada que ver con genitalidad y mucho menos con sexualidad. Cuanta angustia se hubieran evitado estos padres si se hubiesen detenido a escuchar con atención la historia completa.

  • En tercer lugar, responda estrictamente lo que los niños/as preguntan. Una técnica para estar seguros de comprender lo que nos quieren  comunicar es,  devolverles la misma pregunta.- Papá ¿cómo nacen los bebés?  - ¿cómo crees tú que nacen los bebés? Esta técnica le permitirá conocer que dominio del tema tiene el niño/a,  que ha escuchado y qué es específicamente lo que quiere saber. El tema de la sexualidad debe ser abordado respetando el interés y la madurez del niño/a.

Es recomendable que al  abordar el tema de las relaciones coitales, se apoye con algún libro. Debe ser un libro que sea para abordar el  tema con niños, los libros de sexualidad para adultos pueden tener imágenes que resulten grotescas para los pequeños. Hay libros infantiles que abordan este tema ilustraciones adaptadas para ellos/as. Léanlo  juntos, procure crear una atmósfera de seguridad y confianza.

  • Evite la censura. Piense que si su hijo/a llega a hacerle una pregunta que usted considera “pasada  de tono” es porque en algún lugar la escuchó y no resulta conveniente que le demos una tónica de “malo”, “cochino” o “pecado” a sus dudas. Nuevamente insisto en la importancia de la escucha.

Trate de contestar todo lo que le preguntan de forma serena, pausada y siempre con la verdad. La  relación entre padres-hijos se fractura significativamente cuando alguna de las partes se siente engañado o traicionado.
Hablar con los preadolescentes y adolescentes de estos temas con anterioridad, les ayudará a concebir los cambios que experimentará su cuerpo con la llegada  de esta etapa. Afiance el vínculo de la confianza para que  si hijo/a pueda acudir a usted  cuando su cuerpo empiece a actuar de manera diferente. Los cambios  físicos y sensoriales en esta etapa pueden ser muy angustiantes para los chicos y chicas que no están preparados.

Hoy en día, en nuestra sociedad nos encontramos muchos adolescentes  que  quizás por falta de orientación y escucha están  enfrentándose a la maternidad, a la paternidad, a enfermedades de transmisión sexual o a relaciones sexuales vanas y compulsivas.  Por esto, sigue siendo el hogar el lugar en donde debemos redoblar esfuerzos en función de  criar hombres y mujeres de valores y convicciones firmes. No permita que el mundo, la escuela, el televisor, los amigos… eduquen a sus hijos.

Bendiciones!
Por Licda. Tatiana Carrillo Gamboa.
Psicóloga y Psicopedagoga

Un niño se vuelve más tolerante cuando…

Julio 7, 2008

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  • Le permitimos disentir, opinar y contradecir.
  • Le respetamos su estilo propio de hablar, vestirse y peinarse.
  • Le comprendemos sus ” períodos ” propios de la edad.
  • Read more

    Para Adolescentes: ¿Cómo llevarte bien con tus padres? 2da Parte

    Julio 7, 2008

    Padres Comprendiendo a tus padres.

    No hay manuales que enseñen cómo ser padres:

    El trabajo de ser padre es uno para los cuales no hay      manuales, ni universidad dónde ser enseñado para ser un padre perfecto.

    Tus padres están aprendiendo diariamente cómo ser mejor, y como humanos que somos, tienen fallos y aciertos, esto también se debe a que aprendemos a ser padres por el método de ensayo y error, lástimosamente todos hemos sido ratoncitos de laboratorios, en términos graciosos.

    Además de que debes considerar que tú eres diferente a cada uno de tus hermanos (as), y si no tuvieras hermanos, tampoco puedes creer que deben tratarte cómo a X amigo. Cada personalidad en los hijos es diferente, por lo cual, los padres llegamos a creer que un mismo método nos servirá para con todos nuestros hijos, hasta que nos llevamos golpes que nos dicen que cómo cada hijo es diferente, debemos buscar la manera de enseñarles según sus diferencias y capacidades, por lo que volvemos al método de ensayo y error.

    Hay que escuchar a los padres contar las historias tan diferentes que tienen entre uno y otro hijo, aunque sea del mismo problema.

    Tus padres sienten susto:

    Recuerdo cuando quedé embarazada de Jonathan mi primer hijo, lo que más me daba susto, era pensar en su adolescencia, y aún lo tengo. Ahora estoy embarazada de nuevo, y el temor ha aumentado al doble.

    Me asusta pensar en no tener las energías necesarias, ni la sabiduría para ayudarlos durante este período, y eso que mi adolescencia fue tranquila, más no así la de mis hermanos y amigos.

    Los padres y las madres, se deben enfrentar a temas, tan difíciles de explicar, que muchas veces buscan un castigo o reprensión, simplemente por el hecho de no tocar estos temas, entre este se encuentra el de las relaciones sexuales. Son pocos los padres que tienen la libertad de acercarse a sus hijos y hablar libremente de este tema, empezando porque a los adolescentes no les gusta escuchar que sus padres tienen relaciones sexuales activas, y que consecuencia de esto son ellos.

    Es más fácil prohibir la visita del novio (a), o de amigos (as) a la casa, que explicarte seriamente que durante este período eres más vulnerable a los besos, caricias, y abrazos, y que esto puede llevarte a una relación sexual temprana que puede desencadenar muchos consecuencias en tu vida: embarazos, SIDA, enfermedades… por esto mismo los padres son mucho más sobreprotectores en esta época.

    Además, aunque te cueste creelo o no quieres aceptarlo, tus padres también fueron jóvenes, y saben a lo que te vas a enfrentar, ellos quieren que los errores que cometieron, tu no los cometas. Sería todo tan fácil si aceptarás sus consejos, pero nadie experimenta por cabeza ajena.

    Tienen sus propias crisis:

    Este es uno de los aspectos más importantes por considerar. En nuestro egocentrísmo, olvidamos que nuestros padres son humanos, y que tienen sus crisis y problemas. En esta época que estas viviendo, todo gira alrededor de tí, del colegio, universidad, amigos (as), novios (as), ropa de marca, automóviles, música, y tus papás?.

    Te has puesto a pensar o has observado últimamente como están ellos?, los has visto más callados de lo normal, o más enojones, o muy sensibles, o gritones, pues si observas bien, y sales de tu círculo de egocentrísmo donde sólo tu importas, tus padres pasan por muchas crisis.

    Una de las mayores crisis son la finanzas, pues son quienes están a la cabeza para que nada te falte. Algo que valore de mi mamá ya adulta, fue como luchó por nosotros económicamente. Mi adolescencia fue definida en gran parte por problemas financieros, y no creo recordar cómo se sentía mi mamá, nunca puse atención a su cara, estaba más preocupada en mi vida, y sólo sabía reclamar el por qué?, ¿por que no hay comida?, ¿por qué no puedo comprarlo?, ¿por qué no puedo ir?. Somos tan egoístas que en lugar de ser una ayuda o un consuelo, ponemos encima de ellos más carga de la que podríamos llevar.

    Otras crisis que pueden experimentar los padres son, enfermedades como: cáncer, tumores, diabetes, hipertensión arterial, problemas del corazón… , soledad, frustración, desengaño, infidelidades, divorcio, padres o madres solteros, depresión, alcoholismo, amargura… Son incontables las cosas por las que pasan ellos, sólo que la mayoría del tiempo lo disimulan muy bien.

    En una 3era parte hablaremos sobre como construir una buena relación con tus padres.

    Bendiciones.

    Andrea Carrillo de Contreras

    www.andreacarrillo.com

    Bibliografía:

    Jim Burns: Sobreviviendo a la Adolescencia, 1999

    La Comunicación en la Familia. 2da Parte

    Julio 6, 2008

    La buena o mala relación entre padres/madres, hijos /hijas son el resultado de un proceso de comunicación; las relaciones familiares dependen de lo que se dice, cómo se dice, del tono de la voz, de la claridad del mensaje, de los gestos que acompañaron las palabras y por supuesto de todas las percepciones que de ahí se formen.

    Los problemas de comunicación en la familia tienen raíces muy profundas; desde resentimientos, reclamos que nunca se hicieron pero que en la memoria sentimental están presentes.

    Los niños y niñas aprenden a comunicarse en la interacción de la familia. Es ésta la que favorece el aprendizaje de la comunicación cuando se demuestra y se aceptan los sentimientos y pensamientos de cada miembro de la familia. El estilo o la forma que emplee el niño/a con más frecuencia, lo aprenderá de su ambiente familiar. Sin embrago, existen dinámicas familiares que no fomentan esta capacidad sino que más bien son un albergue para las dificultades de comunicación. Por ejemplo:

    “Callar es mejor”
    “Si hablo, se empeoran los problemas”
    “No le haga caso, cuando el/ella esta enojado (a) no sabe ni lo que dice”
    “Yo fui quien provocó su enojo, si no me hubiera puesto de insistente tal vez no se hubiera enojado tanto, es mi culpa”
    “Le cuento lo que pasó pero su papá/mamá no se puede dar cuenta”
    “No dije nada porque igual no me ponen atención”

    Todos estos son estilos de comunicación muy comunes en las familias. Hay una lucha por mantener “secretos” que al final de cuentas son secretos a voces porque, aunque nadie habla del tema, todos lo saben.

    Existen también alianzas familiares. Por ejemplo la alianza de una madre con su hijo que se unen para enfrentar a la hija y al papá en temas de la casa; todo porque la relación de pareja no anda bien y sienten la necesidad de buscar en los hijos quien les apoye en la toma de decisiones. Lamentablemente, son los hijos los que quedan atrapados en esta peligrosa dinámica. Aquí la ruptura de la comunicación en la pareja extiende sus síntomas a los hijos. En algún momento, los hijos pueden experimentar sentimientos contrarios hacia el padre/madre, pueden llegan a verlos como rivales o, en el otro extremo llegan en algún momento a tener sentimientos de culpa. Me contaba un amigo que durante dos años no le dirigió palabra alguna a su padre, esto porque su madre día tras día le contaba todos los conflictos que como pareja tenían, sus sospechas de infidelidad, las dificultades económicas, las peleas, los reclamos. Llegó el momento en que por la presión que sentía y por el sentimiento de enojo, decide distanciarse de su papá. Años después siente la necesidad de acercase a su padre y conocer la parte de la historia que él nunca conoció. Mi amigo tuvo la fuerza y el amor necesario para perdonar a ambos, sin embargo, en algún momento le reclamó a su madre que por la forma en la que ella había manejado la situación él se había perdido de dos años de vivencias con su padre.

    No quiero decir con este ejemplo que nos tengamos que mantener en reserva las dificultades que tengamos como pareja y como familia. Sino que más bien, tengamos la precaución de no generar sentimientos y conflictos mayores. Recuerde que sus hijos/hijas no pueden ser sus consejeros matrimoniales. En tal caso, busque ayuda de algún terapeuta o consejero familiar, alguien que pueda mantener su subjetividad.

    Existe también un tipo de comunicación que cuál veneno en la sangre; llega rápidamente a todo el cuerpo y puede llegar a paralizar las emociones: la descalificación o la desconfirmación.

    ¡Qué triste es estar con una persona que constantemente te desconforma! Personas que esperan atentas el tropiezo, la falla; para correr a ponerla en evidencia. Esto es una agresión emocional.

    La persona que vive bajo este tipo de relación, probablemente siempre tenga un sentimiento de falta y experimente constantemente el temor de ser inclusive expuesta ante otros como la inútil, la que no sirve para nada, la que todo lo hace mal…. Lo más triste es que, es probable que después de mucho tiempo de estar sometida a esta tipo de relación, la persona llega a creérselo. Hablamos entonces de personas por supuesto con baja autoestima, con escaso sentimiento de logro y con poca confianza en sí misma.

    Probablemente, este estilo de comunicación que muchas personas utilizan, data de su aprendizaje en familia. En un ambiente familiar en donde el padre trate con desconfirmación a su pareja, lógicamente los hijos/as al estar expuestos a esto, en algún momento puedan llegar a reproducir con sus parejas y con sus hijos sus estilos.

    La palabra de Dios dice que en él somos nuevas criaturas. Usted, no tiene porque creer que las cosas son así y que a cómo usted aprendió, así deben aprender los suyos. Dios en su infinito amor, le esta llevando a leer esta líneas para que usted pueda efectuar cambios que bendigan la relación en su familia. Dios no quiere que nos sintamos mal; no creo en ese dicho que muchas personas utilizan para respaldar o reforzar el maltrato: “esta es la cruz que Dios me dio para llevar”. No, Él llevó la cruz; por usted y por mi. Él quiere que usted y yo estemos bien. No avale la agresión de ningún tipo.

    Existen otros tipos de comunicación inadecuada que también son muy comunes:

    • El complaciente que siempre quiere quedar bien con todos…. Esto es imposible. Se puede acompañar de un tono de voz nervioso, de una postura no clara, puede develar fragilidad.
    • Padres y madres que se comunican con sus hijos e hijas asumiendo actitudes que provocan sentimientos de culpa: “Bueno anda, yo aquí me voy a quedar solita(o) esperándote” “Y quién me va a acompañar a mi”
    • Los de doble mensaje: quiero que seas un buen hombre- mujer, por eso te pego.

    Cuando quiera establecer un límite con su hijo/hija, puede utilizar estos tres pasos que favorecen la comunicación y que a la ves fortalece el vínculo:
    1. Señale la falta: sin mucho adorno. “No me gusto que te tiraras en el suelo en el supermercado”
    2. Hable del sentimiento: “Me sentí mal y avergonzada porque no me escuchaste.
    3. Proponga: la próxima ves… proponga una solución y una consecuencia

    Este es un ejemplo muy simple de comunicación clara entre padres e hijos. Evite hacerlo cuando estén enojados o mientras haya un berrinche. En esos momentos la comunicación puede ser cortada por el enojo o la irracionalidad.

    Cuando sea por una situación de pareja que necesite comunicar, puede recurrir a :

    1. La carta de amor: siéntese y piense. Escriba una carta siguiendo los pasos anteriores: hable de lo que le molesta, qué es lo que siente y que propone.
    2. Cuando no se logran poner de acuerdo. Siéntense y escriban cada uno que es negociable y que no es negociable. Convérsenlo
    3. Como pareja es importante buscar espacios neutros. Si tienen algún tema importante, salgan a cenar y lo dialogan.

    Dios bendiga su familia.

    Hasta entonces!

    Licda. Tatiana Carrillo Gamboa.
    Psicóloga y psicopedagoga.

    Pancakes

    Julio 6, 2008

    El pequeño Luis, de seis años, decidió una mañana prepararle “pancakes” a sus papás para desayunar.
    Encontró un gran tazón y una cuchara, acercó una silla a la mesa, y trató de alzar el pesado paquete de harina para abrirlo.

    La mitad del paquete quedó desparramada entre la mesa, la silla y el suelo. Tomó toda la que pudo con sus manitas y la puso dentro del tazón, después le puso un poco de leche y azúcar, haciendo una mezcla pegajosa que empezaba a chorrear por los bordes. Además había ya pequeñas huellas de harina por toda la cocina, dejadas por él y su perrito. Read more

    Para Adolescentes: ¿Cómo llevarte bien con tus padres? 1Parte

    Julio 6, 2008

    Jim Burns cuenta:

    Cuando era adolescente, definitivamente tenía una relación normal de sube y baja con mis padres. Mamá era una mujer muy agradable. Posee, incuestionablemente, más paciencia que cualquier otra persona que yo conozca. Crió a cuatro muchachos Burns, y a mi padre y aún así se mantuvo sana. En realidad, ella era bastante lista. Yo acostumbraba a meterla en problemas las veces que podía hacerlo y escapar. Uno de mis pasatiempos favoritos cuando estaba en sétimo grado era que, cada vez que un hombre adulto estaba afuera regando su césped y nosotros estábamos pasando en nuestro automóvil, yo bajaba la ventanilla, le silbaba y me agachaba. Por supuesto, esto causaba la impresión de que había sido mi mamá quien le había silbado. ¡Cómo se volvía loca!

    Entonces, un día en sétimo grado, ella me curó la silbatina para siempre. Yo estaba apasionada y locamente “enamorado” de Chris Morris. Chris era la chica más popular en sétimo grado. Ella era treinta centímetros más alta que yo y, desgraciadamente, apenas sabía que yo existía. Mi madre y yo estábamos yendo hacia la tienda. Yo hice mi conocida rutina de silbar y agacharme. Esta vez mi mamá, con toda calma, hizo un giro en U en la mitad de la calle, condujo directamente hacia la entrada de la casa de Chris Morris y comenzó a tocar la bocina. Este fue uno de los momentos más vergonzosos de mi vida, cuando Chris y su mamá miraron por la ventana. Calmadamente mi madre me preguntó si alguna vez iba a volver a silbar y agacharme. ¡Le rogué que diese la vuelta y prometí que nunca más lo haría.
    Mi papá era un personaje de verdad. Le encantaban las bromas pesadas y se emocionaba cuando yo soy el que las recibe. Aquí va una de sus mejores bromas pesadas. El primer día de clase yo no podía apartar mis ojos de Cathy Boyd. Ella estaba hermosa y su sonrisa radiante me quitó el aliento ( ¿soy un romántico o qué? ). A pesar de no conocerla, me prometí a mí mismo pedirle una cita. De hecho, recuerdo haberle dicho lo siguiente a dos de mis amigos que había conocido ese mismo día:

    ” ¿ ven a esa chica allí ? ” ( apunté a Cathy ).
    ” Sí, es bonita, ” me replicaron.
    ” Bueno, voy a pedirle una cita “.

    Ellos la contemplaron en toda su hermosura y me miraron a mí y se rieron.

    Para hacer la historia corta, Cathy y yo nos hicimos buenos amigos. No éramos novios ( fue su elección, no la mía ), pero yo creía que un día íbamos a serlo. les dije a mamá y papá que creía qe había encontrado a la chica con la cual me casaría. Mi papá me preguntó si ya había salido alguna vez con ella y le contesté: “No”. Él se rió.

    De todas maneras, llegó el gran día en el cual iba a llevar a casa para presentársela a mis padres. Ahora, recuerden que no éramos novios. Según palabras de Cathy, éramos “sólo amigos” . Le pedí a mamá que hiciera una cena especial, pedí prestada la porcelana a mi tía Mariana y realmente creé una atmósfera memorable. Le pedí a mi padre que mostrase su mejor conducta, y le rogué que no empezara con sus bromas pesadas.

    Cuando Cathy y yo llegamos para la cena, la mesa estaba servida. Honestamente, nuestro hogar nunca había lucido tan agradable. No sé si Cathy se dio cuenta, pero mi mamá y mi papá estaban un poco nerviosos. Ambos estuvieron casi demasiado atentos a Cathy.

    Nos sentamos a cenar. Mi papá estaba a mi izquierda, Cathy a mi derecha y mamá frente a mí. Mamá me pidió que orase. Cerré mis ojos y oré. Este era un gran momento en mi vida, tener a Cathy sentada a nuestra mesa familiar. Luego de completar mi oración tomé un profundo trago de mi vaso de leche delante de mi plato.

    Sin embargo, muy rápidamente después de haber puesto la leche en mi boca, mi garganta me informó que aquello no era leche normal sino leche de manteca. Yo odio la leche de manteca. Mientras habíamos estado orando, mi padre había cambiado su leche de manteca por mi leche normal. Miré por el costado del ojo y pude ver que se reía, mientras mamá y Cathy estaban ajenas a mi problema. Con mi mente a todo vapor, pensé en levantarme de la mesa y correr al baño. Pero la única elección que tenía era ser valiente y tragarlo. Traté. La leche de manteca buscó su camino a través de mi garganta hasta mi estómago. Mi estómago lisa y llanamente no quiso aceptarla. Mi estómago y esófago tuvieron una corta disputa ¡y la siguiente cosa de la que tuve conciencia fue que escupí toda la leche encima del mantel, comida y platos de todos ! Mi papá se rió, y mi mamá se enfureció con mi papá. Cathy dijo: ” qué grosero ” y yo desee arrastrarme hasta una cueva y morir. Es decir, morir luego de estrangular a mi padre. A pesar de esta experiencia, Cathy se casó conmigo de todas maneras ¡ y nunca sirvió leche de manteca en casa !

    Jim Burns
    Sobreviviendo a la Adolescencia.

    Todos tenemos historias que recordar y contar de nuestros padres, durante la adolescencia. Y muchas veces nos es muy difícil entenderlos. Pero, a pesar de, necesitas saber que tus padres no son perfectos, que están aprendiendo a ser padres, durante el transcurso de tu vida.

    Es por este mismo motivo que nos enfocaremos a entender primero a nuestros padres, para poder llegar a lograr una buena relación con ellos.

    Más que avergonzarnos de papá y mamá, agradecer a Dios por sus vidas, y por lo que hacen por nosotros. Así que nos veremos en una segunda entrega.

    Bendiciones.

    Andrea Carrillo de Contreras.

    Sobreviviendo a  La AdolescenciaTe recomiendo el libro de Jim Burns, Sobreviviendo a la Adolescencia, del Editorial UNILIT. Es un libro especial para ti joven, durante tu época de adolescencia.

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